La buena fama que se han ganado los blogs debido a sus beneficios, paulatinamente ha hecho que mucha gente, en el afán de subirse al barco del éxito, cree el suyo propio al tener la errónea percepción de que es una manera fácil y rápida de llegar al cualquier objetivo que se esté buscando en la web.

 

Aunque es verdad que los blogs son herramientas muy productivas que pueden ayudar a encontrar el éxito en línea, hay dos cosas que se tienen que erradicar de aquel pensamiento; en primera, no son ‘cortadores de camino’; es decir, tener un blog no genera rédito solo por su existencia y, en segunda, no es apto para todos.

 

Un blog no acorta el camino al éxito online porque requiere de un trabajo constante que permita ver resultados a mediano plazo. Publicar hoy por primera vez y no volver a publicar más, da el mismo resultado que no haber publicado nada en lo absoluto. De la misma manera, el no publicar más, también aplica para el segundo punto ya que, al referirnos a que un blog ‘no es apto para todos’, queremos dar a entender que las personas sin la disciplina suficiente como para dedicarles el tiempo necesario, no lograrán absolutamente nada.

 

Teniendo entendidos ambos puntos y ya convencidos de que los blogs requieren de dedicación, ahora hay que entender otras cuestiones que nos facilitarán el camino a la hora de emprender el viaje virtual por medio de blogs. Varios requisitos necesarios que nos darán un panorama más claro de lo que hay que hacer para tener éxito en ellos y no ser solo parte de un extenso grupo fallido de gente que, tan rápido como llegó a los blogs, se fue de ellos por no ver resultados.

 

Encontrar el tema

El primer punto a tomar en cuenta es el tema. Un blog no puede hablar de todo. Hablar de todo implica saber de nada. Cuando un usuario busca información específica de un tema, prefiere acudir a donde sabe que se especializan en dicho tema que a uno en donde genéricamente se habla de cualquier cosa.

 

Exponer con claridad el tema que toca el blog

Una vez consientes del tema, ahora hay que dar una idea clara al usuario que visite nuestro blog de cuál es la temática de la que se habla. Si el usuario llegó a nuestro blog, siempre será idóneo que tenga claro desde un inicio si el tema en el que se enfoca éste es lo que busca o si tendrá que seguir buscando en otro lado.

 

Saber cuál es el público objetivo

Entender hacia quién nos dirigimos, nos permite tener un panorama claro sobre cómo expresarnos. Si nuestro blog tiene información muy técnica enfocada hacia un mercado profesional, no será muy conveniente usar jergas e informalidades. Por el contrario, si nuestra audiencia es más relajada, probablemente nuestro lenguaje no tiene que ser tan rígido y se puede recurrir a algunas expresiones no tan formales.

 

Necesidad de tiempo

Aunque ya lo hemos mencionado en airadas ocasiones, no está de más repetirlo. Los blogs requieren de tiempo. Tiempo para pensar en qué escribir, tiempo para escribir, tiempo para revisar lo que se escribió y tiempo para ver qué resultados dio lo escrito. Y ese proceso, repetirlo varias veces a la semana, con el fin de lograr algo a mediano plazo.

 

Conocer del tema

Podría parecer evidente, pero mucha gente se anima a escribir de un tema sin la conciencia real de lo que está escribiendo. Si se sabe de un tema a medias, tal vez las primeras semanas se tenga el material suficiente como para poder alimentar nuestro blog pero, ¿y luego? Si no se sabe de un tema lo suficiente, probablemente el ímpetu decaiga y se deje de lado el blog. Para que nuestro blog no quede sin información pasado un tiempo, es necesario conocer del tema y siempre estar actualizándonos del mismo.

 

Saber escribir

Y entonces llegamos al punto más difícil de todos: tener la capacidad de estructurar nuestros pensamientos al grado de poder postrarlos claramente en forma de texto y, sobre todo, con una ortografía decente. Aunque el estilo y la ortografía se pueden ir perfeccionando, es importante tener una noción suficiente de ambas cosas para no cometer errores que le quiten seriedad a nuestro blog. Aunque todos erramos al escribir, hay de errores a errores. Mientras un error de dedo o de acentuación ocasional puede pasar de largo, exponer errores constantemente puede alejar a la gente de nuestro blog.

 

Los blogs son una herramienta muy agradable para expresarnos y para exponer un tema en miras de ayudar a los demás y también de obtener beneficios. No obstante, hay que concientizarnos de la seriedad que se le debe poner al mismo con el fin de verdaderamente lograr posicionarlo y no solamente dejarlo en la lista de cosas que se dejaron a medio camino.

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