En su momento, la popularización de la televisión por cable vino a revolucionar la forma en cómo se percibía el contenido televisivo. La apertura a mayor contenido en TV abrió la baraja de posibilidades de los televidentes que, aun sin cambiar lo que la televisión abierta les ofrece, ya pueden elegir con un juicio más acorde a su personalidad, qué es lo que quieren consumir.

 

No obstante, aunque la televisión de paga ha permitido que el televidente se sienta más a gusto con lo que ve, la realidad es que su influencia no podía manifestarse más allá de prender su aparato televisivo y cambiar de canal cada que no se sintiera cómodo con lo que estaba mirando. Ahora, gracias a las redes sociales, su capacidad de empoderamiento ha sido tal, que hoy los canales de televisión y las compañías productoras los toman demasiado en cuenta.

 

Un estudio de Econsultancy, manifiesta varias formas como las redes sociales lograron modificar la televisión.

 

Medios 2.0 Una televisión más social

Empezando por lo más básico, las redes sociales son un método de exposición tangible de qué opinan los televidentes de los contenidos que ven. Aquí jugará de una forma muy importante la proactividad, pues será responsabilidad de las empresas poder lograr hacer que sus programas de televisión cambien de reputación por medio de las consideraciones que se pueden hacer oyéndolos.

 

Democracia en televisión

Los televidentes, usuarios de redes sociales, ya tienen voz y voto. Los programas no solo exhiben la opinión de los usuarios postrada en Twitter o Facebook, sino que también, en ocasiones, brindan la modalidad de que el usuario marque el rumbo de algún segmento o de algún tema a tocar.

 

Adiós a la pasividad

Dicho lo anterior, el espectador se ha dado cuenta de lo importante que es su opinión. No se queda callado, exige, recrimina y manifiesta una mayor necesidad de calidad.

 

Más contenido en vivo

Tomando en cuenta los dos puntos anteriores, el usuario también quiere más contenido en directo ya que éste le permite tener la posibilidad de participar directamente en el programa por medio de alguna interacción en línea. Y bueno, a lo mejor a eso no se le puede llamar fama, pero a muchos les fascina saber que son tomados en cuenta y que su opinión queda manifiesta ante miles o millones de personas.

 

Mejor publicidad en televisión

Si el contenido del programa exige más calidad, el de la publicidad no se queda atrás. Probablemente, existan empresas que gozan produciendo grandes cantidades de comerciales malos. Aunque eso podría parecer mediocre, no cambian sus técnicas porque se aferran al adagio de que ‘la mala publicidad también es publicidad’. Las redes sociales los están haciendo cambiar e incluso, yendo más afondo tachan el sexismo, el humor negro y algunas cuestiones más. Por lo tanto, hoy las empresas tienen más cuidado con lo que exhiben.

 

Y es así como las redes sociales, por medio de sus usuarios, siguen manifestándose como potentes herramientas que no pueden pasar desapercibidas.

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