Parte de la belleza de tener un blog –tenga fines comerciales o no– es tener la capacidad de, no solo tenerlo en lÃnea, sino hacer que verdaderamente logre exposición y pueda llegar a una importante cantidad de personas afines a los que ahà exponemos.
Se requiere de un trabajo arduo; publicación constante de entradas enriquecedoras, una parte visual atractiva, buena redacción y algunos puntos muy importantes más, que abordaremos a continuación:
TÃtulos amarillistas
Si nuestro tÃtulo es interrogatorio, quien lo lea esperará que el contenido tenga la solución, ¿no es asÃ? Si nuestro tÃtulo presume dar la solución a algo, quien lo lea esperará resolver su duda. Poner tÃtulos mentirosos, le quita prestigio a nuestro blog. Los tÃtulos amarillistas, son sinónimos de fraude en el contenido.
Blogs publicidad
¿Quién no ha caÃdo en uno de esos post que, retomando el punto anterior, cuentan con tÃtulos extremadamente atractivo y, después de leer y leer y leer más, solo llevan a un ‘regÃstrate’, ‘llama’, ‘pásanos tu tarjeta’? Pues está de más decir que ese tipo de cuestiones no funcionan.
Copy-paste
Obviando el hecho de que Google Penguin y Google Panda estará tras de nosotros y nos penalizarán una y otra vez al grado de erradicarnos de los buscadores; copiar y pegar es algo que le quita seriedad a cualquier blog y que también le da mala reputación. Citar, es una cosa y robar es otra muy diferente.
Temas aleatorios
Pocos son los casos de blogs misceláneos que funcionan. La lÃnea editorial es clave para que quien nos busque sepa a qué se atiene. Si algún dÃa hablamos de fútbol, pero resulta que nuestro blog es de polÃtica, estamos confundiendo al usuario; éste se hartará al darse cuenta que el blog no es de fútbol y, ni siquiera, recurrirá a él cuando quiera leer de polÃtica.








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